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Afundación arranca en Pontevedra un programa de campamentos para que niños ucranianos tengan “un verano normal”

En cuatro turnos, participarán en ellos un centenar de personas, entre niños y madres, que realizarán actividades y excursiones

PONTEVEDRA, 28 (EUROPA PRESS)

Que los niños ucranianos desplazados por la guerra y acogidos temporalmente en Galicia pasen “un verano normal”, con actividades habituales para su edad, es el objetivo que se plantean los campamentos que Afundación ha puesto en marcha en la Residencia de Estudiantes de Pontevedra y que, en cuatro turnos, llegarán hasta el 18 de agosto.

La iniciativa, que arrancó oficialmente este lunes con el primer turno de 17 niños y 8 adultos, ha sido presentada este martes por la coordinadora adjunta del Área de Educación de Afundación, Carlota Sánchez-Montaña Puga, y la presidenta de AGA-Ucraína, Natalia Afonina.

En total serán cuatro turnos, con 25 participantes cada uno, los que estén durante 10 días en esta residencia, realizando distintas actividades, como juegos o deportes, salidas a la playa o al río, excursiones o iniciativas de difusión del patrimonio cultural.

Los grupos estarán divididos según la edad de los niños y están abiertos también a la participación de aquellas madres que prefieran estar con ellos en este periodo. En este primer turno, además, participan también los niños españoles de una de las familias de acogida, lo que permitirá “estrechar lazos”.

Los participantes abarcan un amplio abanico de edad, de los cuatro a los 19 años y en el tercer turno vendrá un grupo de adolescentes del área de Kiev que pasan tres meses de verano en una residencia de Meicende, un viaje organizado por los servicios sociales ucranianos para sacarlo s de la zona de guerra.

Lo principal es que los niños pasen unos días viviendo “un verano normal”, con actividades lúdicas y culturales que, entre otras cosas, les permitan “conectar con la cultura gallega” y “salir del entorno en el que están acogidos”, ha explicado Carlota Sánchez-Montaña, así como dar “un respiro a las familias”. En cada turno habrá monitores y personas traductoras para facilitar la comunicación.

Durante la presentación, Natalia Afónina ha destacado la importancia de que estos niños, que han vivido una situación extrema a causa de la guerra y están desplazados lejos de su lugar de origen, “tengan un verano normal y disfruten” como cualquier niño de su edad.

COMPROMISO SOCIAL DE AFUNDACIÓN

Esta iniciativa, así como otras de apoyo al pueblo ucraniano, forman parte de una de las nuevas líneas estratégicas de Afundación, asentada en el impulso y el en compromiso social, tal y como ha recordado Carlota Sánchez.

A raíz del inicio de la guerra en Ucrania y de los problemas sociales derivados de la misma, Afundación respondió con varias iniciativas, como la ampliación del programa Cubert@s para enviar, junto con AGA-Ucraína, material de primera necesidad a la zona de conflicto.

En el marco de esta colaboración “nacida de un momento muy doloroso”, en palabras de Natalia Afónina, también se puso a disposición de AGA-Ucraína una nave para almacenar y distribuir la ayuda a este país. En total, la entidad social ha mandado 19 camiones con productos de primera necesidad a Ucrania, de los cuales cuatro han sido sufragados por Abanca. La entidad bancaria también ha recaudado 270.000 euros en el llamamiento solidario realizado a sus clientes.

VIVIR AL DÍA

Una de las mujeres que participan en este primer turno de los campamentos es Inna, madre de tres niños con los que vive con una familia gallega “muy amable”.

Sobre su vida en Galicia, Inna destaca la proximidad entre la cultura gallega y la ucraniana y dice que la adaptación “ha sido buena”. Sin embargo, y aunque vive pendiente de las noticias de Ucrania, no hace planes de futuro. “No sabemos nuestros planes, porque esperamos cada día que sea el fin de la Guerra”, ha destacado.

Los niños que participan en estos campamentos valoran, sobre todo, las actividades en conjunto, los deportes, la comida y poder visitar la playa y nada en el mar, ya que para algunos es la primera vez que lo ven, tal y como destacan ante los medios de comunicación tres de ellos, Diana, de 14 años, Lida, de 12 y Vlad, de 10.


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